Desarrollo Humano y Educación: las dos caras del futuro

Escrito por Flora Salas.

Hoy es irrefutable la tesis de que la educación es una condición necesaria del Desarrollo Humano. Salvo excepciones relacionadas con problemas de salud mental y psicológica o situaciones sociales como las crisis económico-políticas profundas y la guerra, está demostrado1 que las personas acceden a mejores oportunidades de empleo y a una mayor calidad de vida, en función de sus años de escolaridad. De igual modo, entre más años de educación tenga una persona mayores serán sus opciones de diversificación laboral; pero, lo más importante, contará con mejores condiciones para tomar decisiones más inteligentes y acordes con la adquisición del bienestar propio, el de su familia y el de las personas que le rodean.

Es común que se haga énfasis en las ventajas de empleo que ofrece la escolaridad, pero es más importante que la educación influye de manera decisiva en la capacidad para elegir y tomar decisiones relacionadas con aspectos cruciales de nuestra vida, tales como: el círculo de amistades más cercanas, la elección de pareja, si se va a tener hijos y en qué momento tenerlos, los cambios de trabajo o de país, y sobre el manejo de las relaciones familiares, personales y laborales. Una educación de calidad es aquella que permite acceder a un trabajo bien remunerado y a un mayor conocimiento propio, de la realidad sociohistórica que se vive y de las opciones laborales y personales presentes y futuras. Gracias a la formación que se alcanza en el sistema educativo, con el paso de los años se rediseñan los intereses personales, vocacionales, culturales, políticos e, incluso, la visión de mundo y los valores a los que nos adscribimos.

La importancia de la educación trasciende lo laboral, porque involucra el desarrollo de la persona para que se inserte exitosamente en los procesos de producción y reproducción de la sociedad y de la propia vida. El acceso a la educación y las elecciones que se haga al respecto determinan la calidad de vida y el grado de responsabilidad con el que se asuma el desarrollo personal y social. Al respecto, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) define Desarrollo Humano de la siguiente manera:

El Desarrollo Humano es un paradigma de desarrollo que va mucho más allá del aumento o la disminución de los ingresos de un país. Comprende la creación de un entorno en el que las personas puedan desarrollar su máximo potencial y llevar adelante una vida productiva y creativa de acuerdo con sus necesidades e intereses. Las personas son la verdadera riqueza de las naciones. Por lo tanto, el desarrollo implica ampliar las oportunidades para que cada persona pueda vivir una vida que valore. El desarrollo es entonces mucho más que el crecimiento económico, que constituye sólo un medio —si bien muy importante— para que cada persona tenga más oportunidades. (http://hdr.undp.org/es/desarrollohumano/)

Como pueden observar, en esta definición se asume que la educación, efectivamente, trasciende lo laboral y lo económico, porque incide en el desarrollo integral de las personas:

Las capacidades más esenciales para el desarrollo humano son disfrutar de una vida larga y saludable, haber sido educado, acceder a los recursos necesarios para lograr un nivel de vida digno y poder participar en la vida de la comunidad. Sin estas capacidades, se limita considerablemente la variedad de opciones disponibles y muchas oportunidades en la vida permanecen inaccesibles. (http://hdr.undp.org/es/desarrollohumano/)

En el último Informe sobre Desarrollo Humano del PNUD, el indicador de educación promedio, entendido como “los años de educación promedio que reciben las personas de 25 años y más durante su vida con base en los niveles de logros educacionales de la población transformados en años de educación respecto de la duración teórica de cada nivel de educación a la que se asiste” (http://hdr.undp.org/es/estadisticas/datos/2011/), los 10 países con los indicadores más altos son los siguientes:

IDH

País

1980

1990

2000

2005

2006

2007

2008

2009

2010

1

Noruega

9.0

10.8

11.5

12.7

12.7 1

12.7 1

12.7 1

12.6 1

12.6

2

Australia

11.6

11.7

11.9

11.9

12.0 1

12.0 1

12.0 1

12.0 1

12.0

3

Nueva Zelandia

11.6

11.7

12.1

12.3

12.3 1

12.4 1

12.4 1

12.5 1

12.5

4

Estados Unidos

10.8

12.3

13.2

12.4

12.4 1

12.4 1

12.4 1

12.4 1

12.4

5

Irlanda

9.5

10.4

11.2

11.4

11.4 1

11.5 1

11.5 1

11.6 1

11.6

6

Liechtenstein

10.0 2

9.7 2

10.0 2

10.0 2

10.1 1 2

10.1 1 2

10.2 1 2

10.2 1 2

10.3 2

7

Países Bajos

9.3

10.2 10.8 11.0 11.0 1 11.1 1 11.1 1 11.1 1 11.2

8

Canadá

9.5

10.3

11.1

11.3

11.4 1

11.4 1

11.4 1

11.5 1

11.5

9

Suecia

9.1

10.0

11.0

11.7

11.7 1

11.7 1

11.7 1

11.6 1

11.6

10

Alemania

5.7

8.1

10.5

12.3

12.2 1

12.2 1

12.2 1

12.2 1

12.2

1Interpolados
2Supone los mismos años promedio de instrucción alcanzados por los adultos en Suiza.
Fuente: http://hdrstats.undp.org/es/indicadores/69606.html

Nuestro país se ubica en el número 62, entre los 169 de los que se obtuvo datos para ese informe. Como verán, nuestra situación es precaria respecto de los países que lideran los indicadores de educación promedio.

IDH

País

1980

1990

2000

2005

2006

2007

2008

2009

2010

62

Costa Rica

5.4

6.9

8.0

8.0

8.0 1

8.1 1

8.2 1

8.3 1

8.3

1 Interpolados

En 2010, en Costa Rica (8.3) superamos por poco el promedio que tuvo Alemania en 1990 (8.1). Esto muestra que todavía queda mucho por hacer para alcanzar los estándares más altos en esa materia… Pero, además de los problemas de acceso a la educación, en el país se incrementa día tras día otro de igual magnitud: la pérdida de la calidad de la educación. El deterioro de la educación pública costarricense es sostenido y de ello dan cuenta resultados de investigación y los últimos informes del Estado de la Educación2. En el país, “La población nacional entre 15 y 49 años de edad acusa un bajo nivel educativo, pese a los esfuerzos intergeneracionales orientados a incrementar la cobertura del sistema” (Programa Estado de la Nación, Educación y conocimiento en Costa Rica: desafíos para avanzar hacia una política de Estado, 2004, p. 43).

El bajo promedio de años de educación, sumado a la pérdida creciente de la calidad educativa nos coloca en una difícil situación como país, máxime si se considera que ello afecta en forma directa la producción de ciencia y tecnología. Hoy, al igual que la educación, un indicador del avance social es la producción de conocimiento científico e innovaciones tecnológicas. Como en los demás países de América Latina, Costa Rica tiene una escasa producción de ciencia y tecnología (Vaccarezza, 1998).

Desarrollo Humano y Educación parecen ser dos caras de una misma moneda, pues el primero no es posible sin la segunda… Debido a esto, un desafío adicional de la educación costarricense es elevar la capacidad de la población estudiantil, desde preescolar hasta la educación superior, para investigar. Ello implica diversas tareas previas; entre ellas, mejorar la capacidad lecto-escritora y la expresión oral; es decir, el dominio de la lengua materna. Sin estas precondiciones, difícilmente alcanzaremos mejores índices de desarrollo humano y de educación, y a ello haremos referencia en próximas entregas.

Quiero cerrar esta primera entrega en el blog agradeciendo la invitación de Byron Pérez, quien desde sus años de colegio se ha preocupado por crear espacios y herramientas en la Web para fortalecer el desarrollo de la educación costarricense y de la comunidad internacional. El proyecto TuPera nos ofrece un nuevo medio para compartir, analizar y discutir temas relacionados con el estado actual y el futuro de la educación en el país, y es un honor y un privilegio participar en esta iniciativa y unirme a la reflexión sobre aspectos que tanto nos preocupan como habitantes de este pequeño, violento y atribulado país, que hoy se debate entre los viejos y entronizados problemas nacionales y los desafíos que impone el contexto de la Sociedad de la Información y el Conocimiento.

1 Véase al respecto: http://hdr.undp.org/en/media/HDR_2010_ES_Complete_reprint.pdf
2Véase al respecto: Educación y conocimiento en Costa Rica: desafíos para avanzar hacia una política de Estado (2004)  (http://www.estadonacion.or.cr/images/stories/aportes_desarrollo_humano/series_aportes/Aporte_8/aporte8_educacion.pdf), y los informes del Estado de la Educación de 2005, 2008 y 2011, disponibles en: http://www.estadonacion.or.cr/index.php/biblioteca-virtual/costa-rica/educacion

Referencias bibliográficas

Vaccarezza, L. (julio, 2011). Ciencia, Tecnología y Sociedad: el estado de la cuestión en América. Revista Iberoamericana de Educación No. 18, Septiembre-Diciembre 1998. Disponible en: http://www.rieoei.org/oeivirt/rie18a01.htm

Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo: http://hdrstats.undp.org/es/indicadores/69606.html

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Flora Salas

Flora Salas

Docente e investigadora en la Facultad de Educación de la Universidad de Costa Rica. Autora de ¡Hagámoslo junt@s! Innovar en Educación.

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